En estos días ha cobrado especial relieve en la discusión de los temas-problema de la Ciudad, la embestida mediática de la Empresa GREEN TIME relacionada con el emprendimiento Le-Quartier de la Montagne, proyectado en el faldeo occidental de las Sierras Chicas, dentro de las Areas Protegidas establecidas por Ordenanzas 3349 y 3360.
Un trámite dilatado en el tiempo donde, a la rápida reacción original del Municipio que en el 98 paralizó la apertura no autorizada de caminos en la ladera, le siguió un manejo errático por parte del Ejecutivo Municipal que enrareció el tratamiento de un tema sensible a la comunidad.
Muchas han sido las actuaciones de los organismos municipales y provinciales en este tiempo que media de 1998 a la fecha y muchos son los argumentos que desde la perspectiva de la Empresa como desde la de los vecinos opositores y algunos funcionarios se han vertido. Para abordar la cuestión, podemos realizar consideraciones desde tres perspectivas: jurídico-legal; física-ambiental y una tercera no abordada aún con la importancia que reviste: la de la imagen, la de la identidad territorial.
De la viabilidad jurídico-legal
Si bien mucho se ha dicho de la situación legal del Emprendimiento, el hecho es que al día de hoy éste no ha cumplimentado con los requerimientos de la Resolución 0287 de la Agencia Córdoba Ambiente Sociedad del Estado, referida al Proyecto denominado COUNTRY LE QUARTIER DE LA MONTAGNE.
El 3 de Mayo de 2004 la Agencia Córdoba Ambiente informa al Concejo Deliberante de la Ciudad de Carlos Paz que, el Expediente 0425-55588/98 de la Empresa GREEN TIME se encuentra paralizado desde el día 18/06/02... y que no ha cumplimentado los incisos b),c),d) e) y f), algunos de los cuales dependen de autorizaciones a emitirse por la Municipalidad de Carlos Paz... Y la Agencia toma conocimiento de que el Municipio solo puede otorgar factibilidad por Ordenanza en función de que el Emprendimiento se ubica en Area Protegida. Esto último agrega a la lista de incisos incumplidos por la Empresa el inciso a) Obtener por ante la Municipalidad de Carlos Paz la factibilidad de localización conforme el Plan de desarrollo urbano ya que dicho municipio detenta el poder de policía, e invalida el Dto 327/DE/2001 por no ajustarse a derecho.
Esto en razón de que rige en el Municipio para la zona donde se proyecta el emplazamiento del proyecto, la Ordenanza 3360 declarando a la misma Area Protegida a los fines de la aplicación del poder de policía que el Municipio detenta en la misma según las disposiciones transitorias de la Ley 8102, estableciendo tal Ordenanza en su Art. 3°, que toda utilización de los terrenos alcanzados por la misma deberá ser evaluada por una Comisión Especial creada al efecto e integrada por funcionarios del Ejecutivo y Concejales.
La propia Agencia reconoce esa competencia municipal toda vez que sostiene: ...la Provincia no puede privar a los Municipios de las atribuciones mínimas necesarias para su cometido, ya que el Municipio ha ejercido el poder de Policía, enunciando las actuaciones Municipales ocurridas desde el año 1987. Que ratifica el Poder de Policía edilicio del municipio en las zonas c, y que ante la respuesta del Intendente acerca de la certificación de factibilidad por parte de la MVCP la agencia responde que la respuesta del Intendente es imprecisa atento a la legislación vigente y los hechos enunciados.... es el Municipio el que ha ejercido en forma indiscutida el poder de policía en la zona y reafirma que es el Municipio el que debe otorgar las autorizaciones correspondientes.
La Agencia Córdoba Ambiente condiciona asimismo la autorización del proyecto a una serie de disposiciones contenidas en la resolución respectiva, siendo causal de revocación de dicha Resolución el incumplimiento de tales requisitos, estando vigente asimismo la resolución que paraliza las Obras dictada por el Tribunal de Faltas Municipal.
De las consecuencias ambientales
Desde los considerandos de la propia Resolución de la Agencia Córdoba Ambiente se confirman las preocupaciones de vecinos, especialistas y algunos funcionarios:
Que el emprendimiento en cuestión tiene una incidencia directa sobre áreas urbanizadas de la Ciudad de Villa Carlos Paz por las características de la localización del mismo y las pendientes existentes en esta zona.
Que cualquier problema que pudiera surgir por el emplazamiento del Country en lo que se refiere fundamentalmente a escorrentías afectará indefectiblemente a la ciudad de V.C.P, quien en tal sentido deberá acordar con el desarrollo del proyecto.
Por ello exige:
Estricto control por parte del MVCP de las obras a realizar que pudieran modificar los procesos naturales de erosión sedimentación actuantes, en especial por tratarse de un área de grandes pendientes topográficas (mayores de 30% ) con marcados procesos actuales de erosión,
Previo al inicio de cualquier tipo de actividad en el predio en el cual se prevé emplazar el proyecto la proponente deberá ofrecer garantías reales y personales aceptables por parte de la Agencia Córdoba Ambiente SE para garantizar los daños y perjuicios que pudieran producirse al medio ambiente en un todo de conformidad con lo preceptuado en el Artículo 3290/90 reglamentario de la Ley 7343 y mod.
De más está abundar sobre las condiciones de extrema fragilidad del sistema de montaña y la limitada capacidad de control del Municipio sobre los efectos perjudiciales que la obra pudiera producir, efectos que en todo caso luego paga la sociedad toda.
Ya en 1991 desde el Comité de Cuenca del Lago San Roque, en el diagnóstico elaborado por especialistas del Ministerio de Obras Públicas se recomendaba preservar los remanentes de vegetación nativa y atenuar los efectos perniciosos de los flujos torrenciales que caracterizan el área, definiendo zonas de uso rural no desmontable o uso recreativo exclusivo sin posibilidad de ocupación edilicia ,recomendando su expropiación con destino a reserva natural. En este sentido, en la Agenda de proyectos del Plan de la Villa (incorporada al plan de gobierno de todos los partidos en campaña electoral) se delineó uno que bajo el nombre de Cuenta Verde proponía la habilitación de una cuenta especial en una entidad bancaria que integrara fondos para ser destinados a la expropiación prioritaria de las laderas de las sierras en aquellos sectores que progresivamente se declaren de utilidad pública en órden a su interés paisajístico.
Volviendo al estudio del Comité de Cuenca dirigido por la Arqta. María Elena Foglia ya allí se reconoce el alcance regional de la problemática. Es por ello que, si bien hoy nos ocupa un Emprendimiento inmobiliario, la cuestión es el manejo integral del cordón de las Sierras Chicas como unidad geográfica de interés turístico-ambiental.
Es por ello que el Concejo Deliberante de la Carlos Paz en sintonía con idéntica preocupación de otras localidades ubicadas en la base del cordón montañoso ha pedido la intervención de la Legislatura Provincial a fin de elaborar normas de alcance regional que establezcan restricciones al dominio privado a fin de preservar un paisaje que está vinculado al desarrollo integral de las comunidades de los valles.
La percepción ambiental.
Del valor de uso al valor de cambio.
Hemos llevado adelante hasta aquí, una inercia argumental por llamarlo de algún modo, que solo apela a denunciar los aspectos nocivos de la urbanización en sistemas de montaña, desde una perspectiva conservacionista de aspectos geológicos, topográficos, o sea, lo ligado al aspecto físico de ellas y su funcionamiento dentro del ambiente urbano.
Hablamos de soporte y defendemos su sanidad como lo haríamos al aconsejar la rotación de los cultivos para preservar los suelos en el terreno de las explotaciones agrarias.
Y en verdad aquí hay algo más. Y decíamos que una tercera perspectiva es la de la imagen .
Dice Kevin Linch en su libro La imagen de la Ciudad Una imagen ambiental eficaz confiere a su poseedor una fuerte sensación de seguridad emotiva, puede éste establecer una relación armoniosa entre sí y el mundo exterior. Esto constituye el extremo opuesto del miedo provocado por la desorientación, significa que la dulce sensación del hogar es más fuerte cuando el hogar no solo es familiar sino también característico.
Una imagen ambiental eficaz debe combinar tres aspectos: identidad, estructura y significado. Identidad entendida como su distinción con respecto a otras cosas, individualidad o unicidad, rasgos distintivos del paisaje, en nuestro caso textura de las laderas, topografía accidentada, bordes lacustres, etc. Estructura como la relación espacial entre sus componentes, tejido construído, tramas viales, hitos etc, y por último debe tener cierto Significado emotivo para el observador, en este caso, para las comunidades habitantes de los valles, grupos de personas con 1
antecedentes diversos adaptables a propósitos futuros comunes.
Cuando esos tres aspectos se combinan eficientemente hablamos de imaginabilidad, esa cualidad de un objeto físico de suscitar una imágen vigorosa en cualquier observador, de tener legibilidad.
En este caso, nuestras laderas (y pronto seguirán nuestras costas idéntico destino) si no logramos contener la urbanización en ascenso, nuestra montaña se convertirá en una forma oculta.Tenderemos así la homogeneización de la textura y morfología del paisaje.
Debemos comenzar a reflexionar sobre nuestra relación perceptual con el territorio que nos alberga . Ciertas características sicológicas asociadas normalmente a los animales superiores y a los seres humanos reclaman la identidad, el estímulo y la seguridad derivados de la posesión de un territorio.
Desde un punto de vista antropológico Strehlow describe la fantástica devoción de la población de Aranda a su lugar de nacimiento y a su propio hogar ancestral. Ellos demuestran la existencia del tiempo pasado y confirman la permanencia de la identificación con el lugar. La territorialidad es, por tanto, un elemento significativo en la relación entre el ser y el ambiente, desde el fondo de la escala evolutiva hasta la cima.
Y esto tiene que ver con la imágen de la Ciudad donde uno vive, con la identificación del hombre y su territorio, con el hogar, con la percepción del ambiente que lo rodea, que acompañó su crecimiento, que alberga sus sueños futuros.
En nuestro caso, con defender esas montañas otrora boscosas que eran el mundo de lo inexplorado, que uno temía perderse cuando de niño se aventuraba dentro de las quebradas y que hoy cuesta encontrarlas a ellas, casi perdidas en un mar de cemento que como olas tempestuosas golpea sobre sus faldeos consumiendo junto con sus verdores y pájaros también a nuestras imágenes vitales. Recuerdos y evocaciones de villa serrana que atraía con sus encantos a tanto visitante que eligió este lugar como su hogar definitivo.
Vivimos en un mundo donde se ha cambiado el valor de uso por el valor de cambio.
Esto se instaló no solo en nuestra relación con el trabajo , con los bienes y con los servicios sino que impregna todo un sistema de valores que devora hombres y paisajes.
Que interviene sobre la vida de los hombres y sobre su territorio pervirtiendo la necesaria relación racional entre ambos en pos de una engañosa productividad, que esconde una mezquina visión mercantilista de la vida y sus escenarios. Debemos emancipar las montañas del mercado.
Aún es tiempo y quizás hoy sea la oportunidad de recuperar la base de nuestro sentido de pertenencia a un lugar, a un hogar compartido, un hogar que creció protegido por las ondulantes faldas de nuestras sierras.