Si se conoce el paisaje circundante, se comprenderá cuál fue la idea que dominó la concepción de su emplazamiento: crear una especie de ventana desde donde se pudieran obsevar las Sierras Chicas en toda su magnitud .
Esta idea sumada a la presencia de un desnivel presente entre ambas calles que limitan el terreno, dió luz a la materialización de un proyecto donde la vivienda, además de ser ventana al paisaje, fuera el elemento que permitiese unir las dos topografías.
Las visuales dieron origen a una tercera idea con respecto a la ubicación de los ambientes: privilegiando los de uso público en P.B y las habitaciones en la P.A. Los sectores de servicio quedaron ubicados en la parte menos beneficiosa con el paisaje, aunque no carente del mismo.
La jerarquización del ingreso se logró manifestando una fuerte simetría en la fachada principal, destacada por la escalera como el elemento que estructura la circulación desde el ingreso.