La historia de esta construcción no tiene la premura de nuestro tiempo: la extracción de sus piedras, la elección de las que poseían señales de otras eras, la modelación y cincelado de las mismas, el colocarlas sólo en su justo lugar y no en otro, constituyó tarea de herederos de generaciones de picapedreros. La búsqueda y rescate de columnas, puertas, vigas ornamentos, en sus lugares de transitorio abandono, todo fue una aventura que marcó un ritmo serrano y cadencioso.
La casa la conforman amplios espacios integrados unos con otros y toda ella es rústica, sólida y sincera. La fachada y el jardín posterior, hacia donde abren las galerías y ventanales de toda la casa produce una verdadera integración del fuera.dentro, comunión de vientos, paisaje de lago y sierras, protección acogedora de aleros y techumbre