------------

Portal de Arquitectura y Urbanismo


Revista on-line de Arquitectura de Villa Carlos Paz - Valle de Punilla y Traslasierra - Córdoba - Argentina



PUNILLA Y TRASLASIERRA:
Sus Patrimonios

Publicado en Trazos 18 - Octubre-Noviembre 2004



Por: Aldo Parfeniuk
Docente de la Facultad de Lenguas de la U.N.C. (Antropología Cultural y Teoría Práctica de la Investigación) y Coordinador de la Junta de Patrimonio Cultural de la Municipalidad de Villa Carlos Paz; ha publicado en libros y revistas especializadas numerosos trrabajos sobre las relaciones entre lengua, cultura y sociedad.


Mi experinecia personal, a partir de la creación de la oficina municipal de Patrimonio Histórico en Villa Carlos Paz, que es donde vivo y trabajo, me permiten exponer las siguientes opiniones:
Primero, reparar en el hecho de la importancia que cobra ese primer momento del proceso de patrimonialización, en aldeas, pueblos y ciudades sin tradición ni experiencia alguna al respecto, según es el momento de la investigación y el rescate de los bienes, tarea llevada a cabo por historiadores, viejos vecinos, conocedores (no siempre formados profesionalmente), a partir de lo cual se comienza a producir el reconocimiento, la valoración, la divulgación, en definitiva: la concientización de la sociedad de cada lugar respecto de sus haberes patrimoniales.
En caso de que esta tarea de reconocimiento y rescate fuese llevada a cabo por agentes ya formados en la tarea; ciertamente hace que el proceso -lo mismo para afirmar como para negar- sea mucho más rico y mas rápido.(1)
De cualquier manera aquí, en Punilla y en Traslasierra, se estan dando los primeros pasos, y en esta naciente tarea se evidencian direcciones muy precisas en este proceso. Por ejemplo respecto de lo turístico, que entre nosotros es algo que opera a la manera de una causa final en el tema de los patrimonios.
En efecto, el hecho de que los turistas sean los principales consumidores de nuestros patrimonios (y elijo llamarlos así, en plural, porque aquí reúno los bienes materiales e inmateriales, naturales, etcetera) define condiciones y características sobre las que quisiera, aunque sea brevemente, llamar la atención.
Lo primero es que no siempre y necesariamente los bienes a recuperar deben tener la importancia mayúscula que los convierta en firmes candidatos a ocupar un lugar en la galería de patrimonios continentales y/o universales. Debe trabajarse con mayor humildad y con la convicción de que los bienes no son objetos sino productos, o mejor: producciones, que demandan un trabajo constante que involucra a multiples agentes en cada una de sus diferentes etapas. No podemos aquí darnos el lujo de aspirar a patrimonios meramente ostentatorios, de alcurnia, por así decirlo; demostrativos en su ociosidad, de algo que no somos; por el contrario, lo nuestro cobra sentido y se incorpora operativamente al contexto en la medida en que quede estrechamente vinculado con el trabajo, con el hacer de los diferentes sectores de la sociedad que - o por la generación, la preservación, o el consumo- interactúan activamente.
Con relación a esto menciono una segunda circunstancia, que me parece importante. Ello es el hecho de que no podemos perder de vista cual es nuestro fuerte en bienes patrimoniales, y que debemos poner todo nuestro esfuerzo en la puesta en valor de eso, y no de otras cosas. En este sentido Punilla y Traslasierra ofrecen, como bienes destacados, múltiples patrimonios naturales, sobre todo regiones biogeográficas (y en muchos casos sitios fósiles) en un estado que aún permite intervenciones que no pueden demorarse más. Por cierto que, a pesar de la urgencia, carecemos de elementos fundamentales, sin los cuales no podemos dar ni los primeros pasos, según es el caso de la ausencia de una legislación destinada a proteger los bienes y promover las intervenciones necesarias para su puesta en valor.
Y no se crea que legislar y patrimonializar bienes naturales impone solo la preservación cruda de los paisajes y las regiones. Desde hace ya bastante tiempo sabemos que lo intocado, lo crudo, lo salvaje, han desaparecido como experiencia posible para el hombre.
Asi como “Adorno” nos recuerda que el antiguo ocio de los griegos históricamente se transformó en tiempo libre, es decir en algo programado y regulado con relación a regímenes laborales, etc... (y siempre con la intervención de los programadores y administradores de ese tiempo Iibre), la experiencia actualizada con los bienes de la naturaleza es también una producción: es el resultado de medidas legislativas, de controles ambientales, de descripciones y argumentaciones, de indicaciones y segmentaciones...
Por lo tanto, lo que se abre delante nuestro es un amplio horizonte de trabajo.
Puesto que las poblaciones del Valle de Punilla y Traslasierra, gozamos prácticamente de los mismos beneficios de la naturaleza (clima, paisaje, flora, mineralogía...) y dependemos de una misma fuente de recursos, como es el turismo, es prioritario, para ponernos a trabajar en el rescate y puesta en valor de nuestros aún descuidados bienes, sentarnos a dialogar y debatir sobre políticas consensuadas y programas de manejo de los recursos que nos permita seguir creciendo armónicamente, no sólo con relación a desarrollos urbanísticos y/o de infraestructura vial, sino en base a todo eso tan distinto que tenemos como región y que constituye nuestro repertorio de bienes patrimoniales (y que abarca tanto a las hierbas medicinales,o las grandes cuevas de las montañas, como a los sitios arqueológicos o el Festival de Cosquín...) y que está esperando nuestro redescubrimiento para devolvernos la mirada; es decir para sostener con nosotros, con nuestra época y con el prójimo, un diálogo, un discurso capaz de devolverle y devolvernos (a los patrimonios y a nosotros, sus usuarios y destinatarios) el sentido.


1) A propósito de este tema: a propuesta de la oficina de Patrimonio Histórico de la Municipalidad de V.Carlos Paz, la Regional 6 del Colegio de Arquitectos, conformó una Comisión de Patrimonio para entender en cuestiones que hacen al registro de bienes arquitectónicos, urbanos, etc. que tengan valores de Patrimonios. La Comisión -cuya representante del Colegio es la Arquitecta Raquel Merlino, presentó un proyecto de registro y rescate para gestionarlo juntamente con el Municipio. Para la oficina de Patrimonio del Municipio esta es una situacion ideal (que debería repetirse respecto de los otro tipos de patrimonios, como el natural por ejemplo ya que son los especialistas en cada materia quienes deben determinar los valores de los diferentes bienes, a partir de lo cual las autoridades que efectúan las declaratorias actúan.



Volver a Trazos nº 18

Volver arriba

Mapa del sitio web













Hacer producciones: Rivadavia 427 (5152) Villa Carlos Paz - Córdoba - Argentina

E-mail: correo@trazosdigital.com.ar - Edicion digital: aCarlosPaz.com